El dato representó una desaceleración respecto del 2,1% registrado en julio y marcó el nivel mensual más bajo en los últimos 14 meses. Con este porcentaje, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un alza de 21,3% en los primeros ocho meses del año y un 33,5% en la comparación interanual. El rubro con mayor incremento en el mes fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que subió un 2,8% debido al impacto de las tarifas fijadas por servicios públicos.
En paralelo, el organismo difundió el costo de las canastas básicas, las cuales avanzaron un 2,6% mensual, situándose por encima de la inflación general.
Para un hogar integrado por cuatro miembros (dos adultos y dos menores), los requerimientos mínimos fijados por el INDEC para evitar caer bajo la línea de vulnerabilidad económica fueron los siguientes:
- Para no ser pobre (Canasta Básica Total): Una familia tipo necesitó ingresos mínimos de $1.605.497. Esta medición suma alimentos esenciales junto con indumentaria, transporte, salud y educación, aunque excluye el costo del alquiler de vivienda.
- Para no ser indigente (Canasta Básica Alimentaria): El mismo grupo familiar requirió un piso de $726.469 para cubrir exclusivamente las necesidades nutricionales indispensables de subsistencia.







