En el marco del trabajo conjunto entre provincias, la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto, participó en la ciudad de Santa Fe de la apertura de sobres para nuevos tramos del Acueducto Interprovincial Santa Fe–Córdoba, una de las obras hídricas más importantes del país.
La actividad correspondió a la apertura de sobres de los bloques B y C de la Fase I del sistema, cuya inversión supera los 165.700 millones de pesos y cuenta con financiamiento internacional de organismos árabes, con garantías del Estado nacional y el compromiso conjunto de ambas provincias.
El proyecto contempla la captación y potabilización de agua del río Paraná en la zona de Coronda y su transporte mediante un sistema troncal de gran escala hacia territorio cordobés, alcanzando en su primera etapa la ciudad de San Francisco.
Se trata de una obra que beneficiará inicialmente a más de 200 mil habitantes en cada provincia y que, en su desarrollo total, alcanzará a más de un millón de personas en ambas provincias.
Una política de Estado que construye igualdad real
Durante el acto, Prunotto destacó el valor estratégico del proyecto y su impacto social:
“Este acueducto es una verdadera política de Estado, fruto de años de planificación y del trabajo conjunto entre provincias que entienden que el desarrollo se construye con obras concretas. No hay igualdad real si nuestros vecinos no tienen garantizado el acceso al agua”.
Asimismo, subrayó el sentido federal de la iniciativa:
“Cuando las provincias trabajamos juntas demostramos que el interior puede planificar su futuro, generar oportunidades y dar respuestas concretas a la gente. Esta obra mejora la calidad de vida, impulsa el desarrollo productivo y fortalece el arraigo en nuestras comunidades”.
Continuidad institucional y visión estratégica
Por su parte, el gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, remarcó el carácter histórico del proyecto:
“Este es un día muy importante porque demuestra que las grandes transformaciones se logran con políticas públicas que trascienden gobiernos y coyunturas. A lo largo del tiempo pasaron distintas gestiones en ambas provincias, pero este proyecto nunca se abandonó y hoy empieza a convertirse en una realidad concreta”.
El mandatario destacó además el impacto estructural de la obra:
“Estamos demostrando que, aun en un contexto complejo para la Argentina, las provincias pueden planificar, ordenar sus finanzas y ejecutar obras de enorme magnitud que generan igualdad, desarrollo y empleo”.
En tanto, el ministro de Economía santafesino, Pablo Olivares, resaltó la dimensión institucional y económica del proyecto:
“Esta obra tiene tres dimensiones centrales: su enorme escala de infraestructura, el impacto directo en la calidad de vida y en la capacidad productiva de la región, y el valor institucional de dos provincias que logran ponerse de acuerdo para resolver problemas históricos mediante planificación y cooperación”.
Federalismo real con obras concretas
El avance del Acueducto Biprovincial constituye una de las iniciativas de infraestructura más relevantes del país y un ejemplo de cooperación institucional entre los gobiernos de Martín Llaryora y Pullaro, consolidando una agenda estratégica común orientada a garantizar seguridad hídrica, crecimiento productivo y mayor igualdad territorial.
Autoridades presentes
Participaron también del acto el ministro de Gobierno e Innovación Pública de Santa Fe, Fabián Bastía; el ministro de Economía santafesino, Pablo Olivares; la secretaria de Región Centro e Integración Regional de esa provincia, Claudia Giaccone; el secretario de Integración Regional y Relaciones Internacionales de Córdoba, Carlos Massei; y el vocal de la Unidad Ejecutora Biprovincial por Córdoba, Federico Banchio, entre otras autoridades.














